En el ‘A fondo’ de este mes hablamos del papel de la mujer en el buceo científico y en la investigación, cuestiones que surgieron durante el debate del 'CSIC de Cine' celebrado hace unos días en el ICM-CSIC con motivo de la proyección del thriller “Los Tigres”.
Hace unos días el patio del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) se convirtió en un foro de reflexión donde el cine y la ciencia se encontraron junto a la línea del mar. La proyección del thriller Los Tigres fue el detonante de una nueva edición del 'CSIC de Cine' —organizada este año con la Unidad de Tecnología Marina (UTM-CSIC)—. La sesión estuvo precedida por una mesa redonda que sirvió para poner sobre la mesa una de las grandes batallas institucionales del ICM-CSIC: la urgencia de reducir la brecha de género en la ciencia y, en concreto en este caso, en el mundo del buceo científico y en las campañas de investigación oceanográfica.
El debate, moderado por Jordi Sorribas, director de la UTM-CSIC, contó con la participación de Aurora M. Ricart, investigadora del ICM-CSIC especialista en el papel de las praderas de posidonia y los bosques de algas en la mitigación del cambio climático y buceadora científica; y de Jordi Solé, investigador del ICM-CSIC y del CREAF experto en modelización oceanográfica y análisis de sistemas energéticos y recursos naturales.
Presencia femenina y retos en el buceo científico
En la película, la figura de la hermana (interpretada por Bárbara Lennie) refleja la dureza y la visibilización de la mujer en entornos marítimos profesionales. Aurora M. Ricart utilizó este trasfondo para abordar la situación de la mujer en el buceo científico. Aunque en las etapas iniciales de la carrera investigadora la presencia femenina es muy elevada, el principal problema llega a la hora de garantizar la conciliación de la vida personal y profesional en etapas clave.
Aun así, la presencia de la mujer en el buceo científico ha experimentado una gran evolución durante las últimas décadas. Actualmente, en muchos ámbitos de las ciencias marinas, especialmente en disciplinas como la ecología marina o la biología de la conservación, las mujeres representan una parte muy importante del personal investigador que participa en trabajos de campo subacuáticos. Sin embargo, el logro de una mayor representación femenina no implica necesariamente una igualdad completa de oportunidades. Todavía persisten retos importantes, como una menor presencia en cargos de liderazgo, las dificultades de adaptación de un sector tradicionalmente masculinizado a una mayor presencia de mujeres o temas tan cruciales como la compatibilidad y gestión de la maternidad.
Al mismo tiempo, el buceo científico es una actividad en la que la experiencia, la formación, la capacidad de planificación y el trabajo en equipo son factores mucho más determinantes que la fuerza física. Esto ha favorecido una participación cada vez más equilibrada y la aparición de referentes femeninos en todos los niveles. En el ámbito mediterráneo catalán, esta presencia es especialmente destacable, con numerosos equipos de investigación que cuentan con una elevada participación femenina tanto en tareas de campo como en la coordinación y dirección científica.
El gran reto actual, por tanto, no parece tanto el acceso de las mujeres al buceo científico, sino garantizar que esta participación se mantenga a lo largo de toda la trayectoria profesional.
Esta reflexión conecta directamente con los debates promovidos por el ICM-CSIC para visibilizar a las tecnólogas y buceadoras como referentes para las futuras generaciones y promover protocolos de apoyo al liderazgo femenino. En esta línea, Jordi Sorribas destacó que desde la UTM-CSIC se están implementando medidas para adaptar las condiciones de trabajo y fomentar la paridad.
Límites del planeta
El diálogo no olvidó el otro gran eje de Los Tigres: la presión industrial y las refinerías en la costa de Huelva. En este sentido, A.M. Ricart subrayó que las fórmulas rápidas de ingeniería como los arrecifes artificiales «no son una solución mágica ni un sustituto de los ecosistemas degradados. Si no reducimos la presión humana, son un simple parche. La verdadera protección pasa por conservar los ecosistemas naturales».
De manera complementaria, Jordi Solé analizó el drama socioeconómico de los protagonistas:
«El frágil equilibrio entre la necesidad económica y los límites biofísicos del mar nos avisa de que, si empujamos los océanos al límite, no solo enfrentaremos un colapso climático sino también un colapso social».
Solé enfatizó cómo los modelos numéricos que se utilizan actualmente para estudiar la dinámica de la capa superficial del océano ayudan a entender la dispersión de elementos tan críticos como los vertidos contaminantes o la proliferación de algas nocivas, y advirtió sobre la certeza de que el futuro de nuestras costas será radicalmente diferente al actual si no se adopta una visión sistémica: «Como sociedad formamos parte del mismo sistema y, si no entendemos la interconexión entre la física del océano y nuestro modelo económico, asumimos el riesgo de ver colapsar las mismas estructuras que nos sustentan».
Finalmente, en la clausura de la mesa redonda, Sorribas resumió el espíritu de la jornada antes de dar paso a la proyección del film, invitando al público a mirar la película desde un lugar mucho más consciente. Y es que el objetivo principal del encuentro no era otro que intentar conectar un poco más a la ciudadanía con el medio marino, tanto a nivel individual como colectivo, promoviendo un debate que quería ayudar al espectador a disfrutar del thriller Los Tigres entendiendo mejor la fragilidad del océano, los retos de quienes trabajan en él cada día y la importancia de la investigación científica para protegerlo.