"Pareu els rellotges.
Despengeu els telèfons.
Preveniu que el gos no bordi amb un os suculent.
Silencieu els pianos i, amb els tambors esmorteïts, treieu el taüt."

Jaume Rucabado murió el 6 de enero de 1999 y, es verdad, finalmente la enfermedad ganó la dura batalla emprendida pero perdió ante la voluntad y deseos de Jaume de ir siempre por delante de todos, señalándonos el camino que tarde o temprano debemos seguir. Como dicen en los pesqueros que tantas veces visitamos: HASTA LUEGO