Noticias | 26 Marzo 2026

El ICM y la UTM reúnen a expertas y expertos para abordar los principales retos de las infraestructuras críticas marinas

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La jornada, una nueva edición de los Itinerarios Cicerón del CSIC, puso en valor la investigación de la institución para mejorar la resiliencia y sostenibilidad de estas instalaciones.

Abordando los principales retos de las infraestructuras críticas marinas El encuentro se enmarca en la iniciativa Itinerarios Cicerón del CSIC / ICM-CSIC.
Abordando los principales retos de las infraestructuras críticas marinas El encuentro se enmarca en la iniciativa Itinerarios Cicerón del CSIC / ICM-CSIC.

El Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y la Unidad de Tecnología Marina (UTM-CSIC) han acogido esta semana el Itinerario Cicerón “Desafíos y Soluciones para Infraestructuras Críticas Marinas”, un encuentro que reunió a expertas y expertos de distintos ámbitos de las ciencias marinas, junto con representantes del sector empresarial y administraciones públicas.

La jornada contó con la asistencia de la Vicepresidenta de Innovación y Transferencia (VIT) del CSIC, Ana Castro, además de destacadas empresas como Red Eléctrica, Telefónica, Repsol y SECEGSA. En representación de las administraciones públicas participaron el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, la Agència Catalana de l’Aigua, el Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat, el Port de Barcelona y la Direcció General de Polítiques del Litoral de la Generalitat de Catalunya, además del Institut Cerdà.

El encuentro se enmarca en la iniciativa Itinerarios Cicerón del CSIC, cuyo objetivo es acercar la investigación a los actores socioeconómicos y mostrar el impacto de la ciencia en retos reales. A través de presentaciones breves, visitas a infraestructuras y espacios de debate, el encuentro permitió identificar desafíos comunes y explorar oportunidades de colaboración en torno a la seguridad y sostenibilidad de infraestructuras como puertos, cables submarinos o plataformas energéticas.

“El reto de proteger las infraestructuras críticas marinas exige una estrecha colaboración entre ciencia, sector productivo y administraciones”, destacan el vicedirector de Impacto Social del ICM-CSIC Antonio Villaseñor, y la investigadora Ruth Durán, encargados de la organización del evento.

Tras la presentación, tuvo lugar un debate entre los asistentes en el que se plantearon las principales necesidades de empresas y administraciones públicas en relación con las infraestructuras marinas críticas, así como posibles vías de colaboración para afrontarlas de forma conjunta.

Investigación para anticipar riesgos en el medio marino

Uno de los ejes centrales del evento, promovido por la Conexión Geociencias y el hub de innovación Converge, ambos impulsados por el CSIC, fue la presentación de proyectos que abordan los riesgos naturales y antrópicos que afectan a estas infraestructuras.

Entre ellos, el proyecto europeo GEoREST, liderado por Víctor Vilarrasa (IMEDEA-CSIC), mostró avances en la predicción y mitigación de la sismicidad inducida por la inyección de fluidos en el subsuelo. Sus resultados, basados en el estudio del caso CASTOR, aportan nuevas herramientas para mejorar la seguridad de estas operaciones y reducir la incertidumbre asociada.

En el ámbito costero, el proyecto liderado por Jorge Guillén (ICM-CSIC) presentó investigaciones centradas en la caracterización del recubrimiento sedimentario reciente y la dinámica litoral. Mediante técnicas avanzadas como la sísmica de alta resolución y la videomonitorización costera, este trabajo permite evaluar el impacto de temporales y actividades humanas, contribuyendo al diseño de estrategias más eficaces para proteger infraestructuras situadas en primera línea de costa.

Asimismo, el proyecto REMO, liderado por Arantza Ugalde (ICM-CSIC), desarrolla metodologías innovadoras basadas en sensado distribuido en fibra óptica (DAS), combinadas con procesamiento avanzado de señal y técnicas de inteligencia artificial, para la detección y análisis de sismicidad natural e inducida en entornos marinos. Estas aproximaciones permiten una monitorización continua, no invasiva y de alta resolución, superando las limitaciones de los sistemas tradicionales.

Tecnología y cooperación para unas infraestructuras más resilientes

El evento también abordó los riesgos geológicos complejos que pueden afectar a las infraestructuras marinas. El proyecto BARACA, liderado por Gemma Ercilla (ICM-CSIC), presentó un enfoque innovador para estudiar peligros en cascada, como terremotos, deslizamientos submarinos y tsunamis, mediante un análisis integrado tierra-mar. Esta aproximación permite comprender mejor cómo interactúan estos fenómenos y cómo pueden amplificar sus efectos.

Junto a la investigación científica, la jornada puso de relieve el papel de las grandes infraestructuras científico-técnicas de apoyo a la ciencia. En este sentido, la flota oceanográfica del CSIC se consolidó como un elemento clave para la adquisición de datos en todos los océanos, facilitando el estudio de procesos que afectan directamente a las infraestructuras críticas marinas. Jordi Sorribas, director de la UTM-CSIC, destacó que entre sus principales retos se encuentran la incorporación de nuevas tecnologías, la mejora de la eficiencia energética y la reducción del impacto ambiental.

Asimismo, la gestión de datos de campañas oceanográficas, liderada por Susana Diez, responsable del Centro de Datos de la UTM y del Centro Nacional de Datos Polares, fue presentada como una infraestructura esencial para la gestión de la información oceanográfica. Su capacidad para recopilar, estandarizar y distribuir grandes volúmenes de datos permite transformar la información en conocimiento útil para la toma de decisiones. El uso de tecnologías de big data y estándares abiertos garantiza la accesibilidad y reutilización de los datos.

El Itinerario Cicerón concluyó reafirmando la importancia de la colaboración entre ciencia y sociedad para afrontar los desafíos que plantean las infraestructuras críticas marinas. La combinación de conocimiento científico, innovación tecnológica y diálogo con los distintos actores implicados se posiciona como una herramienta clave para garantizar su seguridad y resiliencia a largo plazo.