News | 19 Enero 2022

La crisis climática pone en jaque a las poblaciones de corales del Mediterráneo

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Un nuevo estudio liderado por el ICM-CSIC y la UB ha revelado que las olas de calor marinas asociadas a la crisis climática están llevando al colapso de poblaciones de corales del Mediterráneo, reduciendo en algunos casos su biomasa entre un 80 y un 90%.

Una población sana de Paramuricea clavata de la Área Marina Protegida de Scandola (Italia).Antes de la ola de calor marina de 2003, todas las poblaciones de esta especie de octocoral solían estar sanas en la zona / Medrecover.
Una población sana de Paramuricea clavata de la Área Marina Protegida de Scandola (Italia).Antes de la ola de calor marina de 2003, todas las poblaciones de esta especie de octocoral solían estar sanas en la zona / Medrecover.

Un nuevo estudio liderado por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona y el Institut de Recerca de la Biodiversitat (IRBio) de la Universitat de Barcelona (UB) ha revelado que las olas de calor marinas asociadas a la crisis climática están llevando al colapso de las poblaciones de corales del Mediterráneo, reduciendo en algunos casos su biomasa entre un 80 y un 90%.

Según el trabajo, publicado recientemente en la revista Proceedings of the Royal Society B, las poblaciones de corales del Mediterráneo, que son fundamentales para el funcionamiento del coralígeno, uno de los hábitats más emblemáticos de este mar, podrían ser incapaces de recuperarse del impacto recurrente de estos eventos extremos durante los que la temperatura del agua alcanza niveles muy elevados durante días e incluso semanas.

Se trata del primer estudio que evalúa la capacidad de recuperación a largo plazo de poblaciones de las dos especies de corales más emblemáticas del Mediterráneo: la gorgonia roja (Paramuricea clavata) y el coral rojo (Corallium rubrum), que proporcionan hábitats complejos esenciales para una gran diversidad de fauna asociada. Por ello, comprender su capacidad de recuperación frente a las cada vez más frecuentes e intensas olas de calor es crucial.

Eventos de mortalidad masiva

La crisis climática está afectando gravemente a los ecosistemas marinos de todo el mundo y el Mediterráneo no es una excepción. En concreto, las olas de calor marinas asociadas a esta crisis están causando eventos de mortalidad masiva en todos los ecosistemas litorales de esta cuenca. Entre las especies más afectadas se encuentran los corales mediterráneos.

A pesar de que numerosos estudios han investigado los impactos inmediatos de las olas de calor marinas sobre las especies de corales, se sabe muy poco acerca de su capacidad de recuperación a largo plazo. El principal motivo es que, al tratarse de especies generalmente muy longevas (> 100 años en algunos casos) y con dinámicas poblacionales lentas, es decir, organismos con tasas de crecimiento y reclutamiento bajas, hacen falta series temporales largas (décadas) para poder valorar su capacidad de recuperación.

Para la elaboración de este estudio, el equipo científico analizó los resultados obtenidos en un seguimiento a largo plazo de distintas poblaciones de corales que se vieron afectadas por un gran evento de mortalidad masiva causado por una ola de calor ocurrida en el año 2003 en el área marina protegida de Scandola (Córcega, Francia). En concreto, se analizaron datos sobre el estado de estas poblaciones (densidad, estructura de tallas y biomasa) recogidos durante los siguientes 15 años por parte de investigadores del grupo de investigación Medrecover, formado por expertos del ICM-CSIC y de la UB, entre otros centros.

Desafortunadamente, los resultados mostraron que, lejos de recuperarse, todas las poblaciones analizadas han tendido al colapso desde que fueron afectadas por la ola de calor del 2003. De hecho, tras 15 años, estas poblaciones se pueden considerar prácticamente extintas desde un punto de vista funcional.

“Hemos advertido pérdidas de biomasa medias respecto a la biomasa inicial de en torno a un 80% para las poblaciones de gorgonia roja, y de hasta un 93% en el caso de la población estudiada de coral rojo”, explica Daniel Gómez, investigador del ICM-CSIC y uno de los autores del trabajo. 

Por su parte, Joaquim Garrabou, también investigador del ICM-CSIC y otro de los autores del trabajo, alerta de que “estos datos son muy preocupantes para la conservación de estas especies emblemáticas, y nos indican que los efectos de la crisis climática se están acelerando con consecuencias evidentes para los paisajes submarinos, donde la pérdida de los corales equivale a la de árboles en los bosques”.

Exposición recurrente a las olas de calor

Cristina Linares, profesora del Departamento de Biología evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Biología e investigadora del IRBio de la UB, señala que “creemos que uno de los motivos principales por los que se han observado tales trayectorias de colapso es la posible exposición recurrente a las olas de calor incompatibles con la lenta dinámica poblacional de estas especies”, y es que, durante el periodo de estudio (2003-2018), se registraron olas de calor muy importantes en al menos 4 años: 2009, 2016, 2017 y 2018.

“Durante estas olas de calor, las condiciones de temperatura en el área estudiada volvieron a alcanzar extremos incompatibles con la vida de estos corales, lo que seguramente causó nuevos eventos de mortalidad en las ya diezmadas poblaciones e impidió su recuperación”, añade la investigadora.

Debido a que se espera que el número y la intensidad de olas de calor marinas aumente en las próximas décadas como consecuencia de la crisis climática, la viabilidad de muchas poblaciones de estas especies podría verse gravemente amenazada.

No obstante, apuntan los investigadores, “es muy probable que existan algunas áreas en el Mediterráneo en las cuales, debido a diversos factores, la recurrencia de los impactos climáticos sea menor, lo que hace especialmente relevante conservar, frente a otros posibles impactos, estos refugios climáticos donde las trayectorias de las poblaciones de corales podrían ser más positivas que las observadas en este estudio”. Sin embargo, concluyen, “urge la necesidad de implementar medidas más contundentes contra la crisis climática antes de que la pérdida de biodiversidad sea irremplazable”.

Esta investigación se ha llevado a cabo gracias al apoyo del Parc Régional de Corse, el proyecto del Plan Nacional HEATMED (RTI2018-095346-B-485 I00), los proyectos europeos H2020 MERCES, H2020Futurmares, InterregMED MPA-Engage y Interreg MED MPA-Adapt.