News | 09 Febrero 2022

Las gaviotas pueden ayudar a la dispersión de especies de plantas invasoras y nativas entre zonas verdes en la ciudad

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Un estudio liderado por el ICM-CSIC y la EBD-CSIC ha estimado la cantidad de semillas dispersadas dentro y fuera de la ciudad de Barcelona en base a los movimientos de gaviotas marcadas con GPS y la detección de semillas encontradas en su dieta.

Fotografía de dos gaviotas patiamarillas alimentándose de una paloma en una fuente de Barcelona. En una de ellas se puede apreciar una de las anillas de color verde que son utilizadas por el equipo investigador de este estudio para poder identificarlas.
Fotografía de dos gaviotas patiamarillas alimentándose de una paloma en una fuente de Barcelona. En una de ellas se puede apreciar una de las anillas de color verde que son utilizadas por el equipo investigador de este estudio para poder identificarlas.

Un equipo científico internacional liderado por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) y la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha investigado cómo las gaviotas son capaces de dispersar semillas en Barcelona a través de sus movimientos dentro y fuera de la ciudad. En este estudio también ha colaborado personal investigador de la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), el Institut Català d’Ornitologia (ICO) y el Centro de Estudios Ecológicos de Hungría.

“Las aves pueden jugar un papel fundamental en la dispersión de plantas, incluyendo especies exóticas.” explica Víctor Martín, investigador postdoctoral de la Estación Biológica de Doñana – CSIC.

Las aves pueden ingerir las semillas directamente o ingerir otras aves de menor tamaño que previamente las han ingerido. Luego estas semillas se depositan en otros lugares al pasar por el tracto digestivo de las aves. “Si esta dispersión ocurre en las ciudades, pueden ocasionarse problemas ecológicos y económicos relacionados con la gestión de zonas urbanas verdes, en especial cuando las plantas que se dispersan son especies invasoras, lo cual afecta a la biodiversidad local de los ecosistemas urbanos” afirma el investigador.

La mayoría de las semillas encontradas no presentaron frutos carnosos y tenían un tamaño reducido, lo cual indica que las gaviotas las adquieren a través del consumo de otras especies presa de menor tamaño, como palomas y cotorras argentinas, que son principalmente granívoras. Por otro lado, también se encontraron otras especies de plantas con semillas de mayor tamaño y fruto carnoso que sí que serían consumidas directamente por las gaviotas.

El estudio, publicado recientemente en la revista Science of the Total Environment, se centró en la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), un ave marina oportunista que cuenta con poblaciones estables en zonas urbanas como es el caso de Barcelona y está adaptada a explotar los recursos urbanos.

Seguimiento de las aves con GPS

Para la elaboración de este estudio, se analizaron los movimientos espaciales realizados entre 2018 y 2019 de un total de 20 gaviotas patiamarillas marcadas con dispositivos GPS. Esta especie de gaviota es una de las más comunes en la ciudad. Su gran plasticidad trófica, es decir, el hecho de que se alimente de presas situadas en distintas posiciones de la cadena alimentaria, hace que su papel como dispersadora de semillas pueda ser importante.

“Entender la dispersión y los patrones espaciales puede ayudar al conocimiento de las especies exóticas dentro de zonas verdes urbanas”, explica Tomás Montalvo, investigador de ASPB.

El equipo de trabajo combinó el análisis de los movimientos diarios junto con el tiempo que las gaviotas retuvieron las semillas en el tracto digestivo para desarrollar modelos de dispersión para heces y regurgitados. En el estudio identificaron siete especies exóticas que son dispersadas por las gaviotas a menudo: higuera, pasto dentado, hierba mora, trompillo, kiwi, palmera de abanico mexicana y cuscuta.

Las gaviotas ingieren las semillas de manera directa o al alimentarse de palomas. Los resultados indicaron que más de 1.000 semillas al día son dispersadas por las gaviotas dentro y fuera de los límites de la ciudad de Barcelona. El 95% de las semillas se transportan dentro de la propia ciudad a distancias de alrededor de 700 metros. El otro 5% restante se pueden mover hasta 35 kilómetros más allá de los límites de la ciudad.

De las semillas que se dispersan dentro de la ciudad, alrededor del 30% son depositadas en zonas verdes urbanas, las cuales son adecuadas para que las semillas se establezcan (zonas arbustivas, parques verdes y pastos urbanos).

En este sentido, Raül Aymí, investigador del ICO, afirma que “los resultados del estudio sugieren que las gaviotas serían vectores importantes de dispersión entre zonas verdes urbanas y abren la puerta a otros estudios sobre como las aves pueden contribuir a la expansión de especies exóticas en las ciudades”.

Finalmente, Joan Navarro, investigador del ICM-CSIC, concluye que “este trabajo, junto con otras investigaciones realizadas en el marco del proyecto BCNGulls, aporta información muy valiosa para entender la ecología marina urbana, en especial las interacciones con los intereses humanos y los posibles servicios ecosistémicos de la población de gaviotas residente en Barcelona”.