Es la conclusión principal a la que ha llegado un equipo del ICM-CSIC tras analizar detalladamente cómo la guerra electrónica en Europa del Este está distorsionando las señales GPS de las gaviotas reidoras que invernan en Barcelona.
La actual escalada de conflictos globales está provocando efectos que trascienden lo político y social, impactando directamente en la infraestructura científica. Una noticia publicada en la revista científica Ambio por un equipo del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), revela cómo el conflicto tecnológico-militar en Europa del Este está saboteando los sistemas de seguimiento satelital utilizados para monitorizar la fauna silvestre.
La protagonista de este estudio es la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), una especie migratoria que pasa los meses de invierno en ciudades como Barcelona y que, al llegar la primavera, emprende un viaje de miles de kilómetros hacia sus colonias de cría en Ucrania, Rusia y otros países de Europa del Este. Al atravesar zonas de guerra, los dispositivos GPS de estas aves registran datos anómalos e imposibles que no corresponden a movimientos naturales.
Señales "fantasma" y rutas imposibles
Para llegar a esta conclusión, el equipo científico analizó las trayectorias de un grupo de gaviotas capturadas y marcadas en la ciudad de Barcelona entre los años 2024 y 2025, detectando un aumento de la imprecisión de los datos en los límites fronterizos de países en conflicto. Los dispositivos GPS registraron localizaciones que situaban a las aves en Argelia o Groenlandia en cuestión de segundos, o dibujaban patrones circulares concéntricos perfectos.
Víctor Martín-Vélez, investigador del ICM-CSIC y autor principal del estudio, explica:
"Nuestros resultados muestran que los conflictos modernos también pueden afectar a los dispositivos utilizados en estudios ecológicos. Observamos que, cuando las gaviotas con GPS entran en zonas en conflicto, la señal se vuelve inestable. Esto genera ubicaciones incoherentes y dificulta reconstruir con precisión sus rutas migratorias. Estos errores podrían deberse a técnicas como el jamming o el spoofing, que reducen la calidad de los datos necesarios para analizar el movimiento de las aves.
Un riesgo para la salud global
La distorsión de estos datos tiene graves implicaciones para la salud pública, ya que. Estas aves actúan como reservorios y dispersores potenciales de patógenos como el virus de la Gripe Aviar Altamente Patogénica (HPAI) H5N1 o de diferentes bacterias resistentes a los antibióticos. Por ello, la incapacidad de identificar con precisión dónde se alimentan o descansan las aves limita la creación de mapas de riesgo y sistemas de alerta temprana.
Joan Navarro, investigador del ICM-CSIC y coautor del estudio, destaca la gravedad de la situación:
"La fiabilidad de los modelos predictivos para prevenir la transmisión de patógenos puede verse afectada por los conflictos actuales. No poder identificar los puntos de descanso o alimentación, así como las colonias de cría, limita nuestra capacidad de respuesta ante, por ejemplo, la gripe aviar. En un mundo geopolíticamente inestable, la ciencia necesita métodos de corrección sistemáticos y una mayor coordinación internacional para salvaguardar las aproximaciones 'One Health'".
Hacia una ciencia adaptativa
Por último, el análisis subraya la vulnerabilidad de las tecnologías GNSS (como el GPS estadounidense o el GLONASS ruso), que están supeditadas a intereses militares estratégicos.
“Ante esta falta de neutralidad tecnológica, instamos a la comunidad científica a integrar una "conciencia geopolítica" en sus diseños de estudio”, expone en este sentido Isabel Afán, tecnóloga del ICM-CSIC y coautora del estudio.
Por todo ello, entre las recomendaciones del equipo investigador se incluye el desarrollo de herramientas para asegurar la calidad de la geolocalización frente a ataques intencionados y, en casos críticos, complementar el seguimiento con métodos tradicionales "low-tech", como el anillamiento de aves, que no depende de señales satelitales.