Noticias | 13 May 2026

Arranca OCEANZYME, una iniciativa pionera que investigará nuevas soluciones de reciclado enzimático para las basuras marinas

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El ICM-CSIC participa en este consorcio que busca transformar los residuos plásticos degradados en nuevos recursos mediante biotecnología avanzada.

La investigación se apoya en campañas de pesca pasiva en las demarcaciones norte-atlántica y levantino-balear para retirar y caracterizar residuos plásticos / Charo Pascual (AIMPLAS).
La investigación se apoya en campañas de pesca pasiva en las demarcaciones norte-atlántica y levantino-balear para retirar y caracterizar residuos plásticos / Charo Pascual (AIMPLAS).

El Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) se suma al ambicioso proyecto OCEANZYME, una iniciativa que desarrollará tecnologías de vanguardia para abordar la contaminación por plásticos en el océano. El consorcio, coordinado por la Asociación Vertidos Cero, cuenta con la participación de AIMPLAS, el Instituto de Química Avançada de Cataluña (IQAC-CSIC) y el propio ICM-CSIC.

A diferencia del reciclaje mecánico convencional, que a menudo resulta ineficaz con plásticos marinos muy degradados presentes en fondos profundos —donde se alcanzan densidades de hasta 300 objetos por kilómetro cuadrado—, OCEANZYME apuesta por el reciclado enzimático. Esta técnica permite descomponer los polímeros mediante procesos biológicos para reintroducirlos en la cadena de valor, especialmente en sectores como la pesca y la acuicultura.

"OCEANENZYME nace con la ambición de aplicar un análisis integrativo pionero. Nuestro objetivo es combinar la metagenómica, la caracterización enzimática y las simulaciones moleculares con el aislamiento de bacterias degradadoras para descubrir soluciones biotecnológicas ocultas en el océano", explica Silvia Acinas, investigadora del ICM-CSIC implicada en el proyecto.

Esta ambición técnica se traduce en una oportunidad para la sostenibilidad ambiental. Francesco Colizzi, actualmente investigador en el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), cuya participación en el proyecto es fruto de una consolidada colaboración iniciada durante su etapa previa en el ICM-CSIC, señala:

"En OCEANZYME buscamos descifrar si y cómo la naturaleza ya está respondiendo al desafío del plástico. Nuestro trabajo se centra en identificar y optimizar esas enzimas para que puedan 'digerir' residuos en condiciones controladas, un paso fundamental para transformar la basura en materia prima y avanzar hacia una economía circular real".

Metodología y transferencia tecnológica

La investigación se apoya en campañas de pesca pasiva en las demarcaciones noratlántica y levantino-balear para retirar y caracterizar residuos plásticos. A partir de estas muestras, se estudian los microorganismos que colonizan los plásticos para encontrar bacterias con potencial de degradación. Posteriormente, las enzimas identificadas se modelan en 3D junto al plástico, permitiendo su producción y ensayo para validar su uso en aplicaciones industriales de reciclado.

OCEANZYME no solo busca proteger los ecosistemas marinos, sino también fomentar la transferencia tecnológica y la economía circular. El proyecto ofrece una solución científica a los residuos que han perdido sus propiedades originales debido a la degradación ambiental, asegurando que la innovación llegue al sector productivo con una sólida estrategia de comunicación y divulgación.

El proyecto Oceanzyme cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y está cofinanciado por la Unión Europea a través del FEMPA (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura).