Noticias | 14 Octubre 2026

El ICM se suma al proyecto europeo MORSE para crear modelos para la restauración y protección de los ecosistemas marinos

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La iniciativa, financiada por el programa Horizon Europe, desarrollará durante los próximos cuatro años modelos prácticos que ayudarán a las autoridades y gestores a decidir dónde y cómo actuar para recuperar los ecosistemas de los mares europeos.

El proyecto centrará su actividad en hábitats y especies clave como las praderas de fanerógamas marinas / Josep Maria Gili (ICM-CSIC).
El proyecto centrará su actividad en hábitats y especies clave como las praderas de fanerógamas marinas / Josep Maria Gili (ICM-CSIC).

La restauración de los ecosistemas marinos en Europa se enfrenta a un desafío mayúsculo: las iniciativas actuales a menudo están fragmentadas, tienen un ámbito excesivamente local y se basan en condiciones ambientales del pasado que han cambiado profundamente debido a la crisis climática. Para superar estos obstáculos nace el proyecto MORSE (Models Supporting Practical Restoration Of Habitats In Europe’s Seas), financiado por el programa Horizon Europe. Puesto en marcha este verano, el proyecto cuenta con la participación del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) para transformar la planificación y la implementación de la restauración del medio marino.

Coordinado por el Instituto Finlandés del Medio Ambiente (Syke), MORSE reúne a 12 organizaciones socias de nueve países. A lo largo de los próximos cuatro años, el equipo del proyecto desarrollará y probará herramientas prácticas de modelización ecosistémica —que permiten simular el funcionamiento de los ecosistemas marinos— para evaluar escenarios de restauración y orientar las decisiones de las autoridades competentes y de los profesionales del sector en un contexto de cambio climático.

El objetivo central es cocrear y validar modelos de restauración eficaces y resilientes al cambio climático para los ecosistemas marinos de Europa. De este modo, se busca dar soporte a las autoridades encargadas de la restauración ecológica y apoyar los objetivos europeos y globales que pretenden detener la pérdida de biodiversidad y recuperar los ecosistemas marinos de cara al 2030 (como el Reglamento de la UE sobre la Restauración de la Naturaleza, la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad para 2030 y el Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal).

«El ICM-CSIC aporta su experiencia en modelización ecológica para evaluar diferentes escenarios de restauración y predecir sus resultados. En este proyecto, la restauración se entiende en un sentido amplio, abarcando aquellas acciones pasivas o activas que conducen a la recuperación de especies y hábitats. Este conocimiento es esencial para dar soporte a una gestión marina basada en la evidencia científica y adaptada a los retos del cambio global», asegura Marta Coll, investigadora del ICM-CSIC implicada en el proyecto.

Modelos para acciones globales

En la actualidad, la actividad humana continúa impidiendo que muchos ecosistemas marinos alcancen un buen estado ecológico. Por ello, reducir sus impactos sigue siendo una prioridad que debe combinarse con acciones de restauración activa, como la repoblación de gorgonias que se está llevando a cabo en el Cap de Creus, entre otras. Paralelamente, el cambio climático está alterando el funcionamiento de los ecosistemas y redistribuyendo las presiones sobre los hábitats marinos.

Con el objetivo de encontrar una solución a la situación actual, MORSE integrará herramientas de planificación espacial, conocimiento de los actores locales, escenarios de presión y herramientas de modelización ecosistémica y climática. Esto permitirá evaluar la efectividad de las diferentes medidas de gestión —desde la reducción de la presión humana hasta la restauración activa o la creación de áreas marinas protegidas— en condiciones ambientales cambiantes.

El proyecto centrará su actividad en hábitats y especies clave como las praderas de fanerógamas marinas, los bosques de quelpo o el coralígeno, entre otros. Estas herramientas se pondrán a prueba en ocho zonas de los mares europeos pertenecientes a tres regiones ecológica y ambientalmente diferenciadas: el mar Báltico, el Atlántico nororiental y el mar Mediterráneo. En este contexto, el ICM-CSIC contribuirá al desarrollo y aplicación de las herramientas de modelización en el caso de estudio del Mediterráneo occidental, aportando su experiencia en ecología marina y modelización ecosistémica.

«La combinación de modelización ecosistémica, escenarios futuros y conocimiento ecológico nos permitirá evaluar de manera robusta diferentes opciones de restauración y apoyar una toma de decisiones más informada y adaptativa en el Mediterráneo», apunta Maria Bas, investigadora del ICM-CSIC implicada en el proyecto MORSE.

Cocreación e impacto real

Una parte fundamental de MORSE será la cocreación de conocimiento con autoridades competentes, gestores del medio marino y actores políticos. A través de talleres, formaciones y demostraciones prácticas, se garantizará que los resultados y las herramientas desarrolladas respondan a las necesidades reales y continúen siendo útiles más allá de la duración del proyecto.

Al finalizar los cuatro años de trabajo, el proyecto ofrecerá guías prácticas, fichas de restauración, recomendaciones para políticas públicas, materiales de formación y herramientas de acceso abierto para identificar rutas y acciones de restauración prioritarias. Todas estas herramientas ayudarán a tomar mejores decisiones y permitirán a Europa avanzar hacia mares más sanos, resilientes y bien protegidos.