La investigación, que alerta sobre la transformación de las capturas y los ingresos pesqueros a causa del cambio climático, ha sido premiada en la categoría Ciencias Ambientales y de la Tierra.
La excelencia científica del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) ha vuelto a ser protagonista en el panorama cultural y académico de la capital catalana. El Premio Ciudad de Barcelona 2025 en la categoría de Ciencias Ambientales y de la Tierra ha distinguido un estudio liderado por el Instituto en colaboración con el Centro de Investigación Marina y Alimentaria AZTI y publicado en la revista Global Change Biology, que analiza cómo el calentamiento progresivo del mar Mediterráneo está alterando las capturas y los ingresos pesqueros en la costa catalana. Estos galardones, entregados anualmente por el consistorio barcelonés, tienen como objetivo reconocer la creación, la investigación y la producción de calidad realizada en la ciudad.
El jurado ha valorado especialmente la capacidad de la investigación para conectar la crisis climática con las repercusiones directas sobre el sector pesquero. El artículo científico demuestra cómo la tropicalización de las capturas —el aumento de especies de aguas más cálidas en detrimento de las más frías— no solo cambia el ecosistema marino, sino que modifica las capturas y los ingresos de los pescadores.
Una evidencia científica de la transformación del océano
La investigación premiada pone de manifiesto que el aumento de la temperatura del Mediterráneo en las últimas décadas ha provocado cambios en la composición de la comunidad marina, con efectos sobre las capturas y los ingresos de los pescadores. Según los datos recogidos, las capturas de especies termófilas (que prefieren aguas cálidas) se han multiplicado, mientras que las especies de aguas más templadas o frías, históricamente fundamentales para la dieta mediterránea y el mercado local, están en disminución. Este fenómeno no es solo un dato biológico, sino una realidad que ya afecta al precio de la lonja y al trabajo diario de los pescadores.
Lucía Espasandín, doctoranda del ICM-CSIC y autora principal del artículo, destaca la importancia de este reconocimiento para visibilizar los efectos del cambio climático en el litoral:
"Recibir el Premio Ciudad de Barcelona es un honor y una oportunidad para poner sobre la mesa que el cambio climático no es una amenaza futura, sino una realidad. Nuestra investigación demuestra que la pérdida de biodiversidad y el cambio en la composición de las capturas tienen un efecto económico real. Este premio nos alienta a seguir trabajando para proporcionar datos que ayuden a diseñar estrategias de adaptación urgentes para las comunidades pesqueras".
El estudio no solo ha analizado la evolución general de la composición de las capturas y de los ingresos pesqueros en el conjunto de la costa catalana, sino que también ha bajado al detalle de cada lonja y flota pesquera. En palabras de Francisco Ramírez, coautor del estudio e investigador sénior del ICM-CSIC, “este enfoque permite ir más allá de una visión agregada y entender cómo el impacto varía de un puerto a otro”.
Una gestión pesquera resiliente
La obtención de este galardón subraya la necesidad de integrar la ciencia en las políticas públicas y de gestión de los recursos naturales. El estudio establece una base sólida para comprender los cambios que ya se están produciendo en el sector pesquero en un contexto de transformación constante asociada al cambio climático. Esta evidencia científica puede orientar las decisiones y las adaptaciones que habrá que impulsar para garantizar la viabilidad futura del sector. Para Miquel Ortega, coautor del estudio e investigador sénior del ICM-CSIC, “la colaboración entre científicos y pescadores se convierte, pues, en una pieza clave para garantizar la sostenibilidad del Mediterráneo”.
Marta Coll, coautora del estudio e investigadora sénior del ICM-CSIC, pone el acento en la dimensión colectiva de este reconocimiento: "Este galardón reafirma el compromiso del ICM-CSIC con una ciencia que tiene un impacto directo en la sociedad. El calentamiento del Mediterráneo está transformando las capturas y los ingresos, y esto nos obliga a repensar nuestra relación con el mar desde una perspectiva de sostenibilidad y resiliencia. La investigación que hemos realizado es un grito de alerta, pero también una herramienta para la gestión; queremos que este conocimiento sirva para proteger tanto los ecosistemas marinos como el medio de vida de tantas familias que dependen de ellos".
Con este Premio Ciudad de Barcelona, el ICM-CSIC se consolida una vez más como un centro de referencia en la investigación marina, capaz de trasladar la complejidad del océano a los debates centrales de la sociedad actual y de contribuir activamente al futuro de una Barcelona que mira al mar con determinación, desde el conocimiento científico y la voluntad de transformación.